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5 motivos para hacer Enoturismo en Septiembre

¿Qué se hace cuando se hace Enoturismo? la verdad es que muchas cosas, y no todas debemos vincularlas necesariamente al vino... a fin de cuentas hablamos de un estilo de turismo de calidad, en medios rurales y con un hilo conductor en las actividades: el gusto por las cosas buenas (que no caras necesariamente) y lo que nos ofrece la tierra y transforma el hombre.

En este post queremos hablar de razones por las que hacer enoturismo. ¿Por qué hablamos de Septiembre? Porque está a la vuelta de la esquina, y también porque para el mundo del vino es un momento muy especial. Se mira al cielo y las previsiones metereológicas continuamente. La decisión sobre qué día vendimiar es muy importante… Septiembre es un mes en el que el viñedo se llena de actividad.

La primera razón: Visitar bodegas. Es evidentemente la temática central del turismo entorno al vino y del enoturismo. Dentro de las visitas a bodegas hay sin embargo mucha variedad. No es lo mismo visitar bodegas en diferentes regiones productoras, ni tampoco es lo mismo visitar bodegas de diferente tamaño o con diferente filosofía dentro de la misma región. La región implica por lo general un terroir y una forma de hacer. En Priorat, por ejemplo, las cepas crecen en muchas zonas dificilmente mecanizables, en laderas donde el trabajo de campo se dificulta. En Galicia vemos mucho minifundio en pequeñas parcelas y con pequeñas casas productoras, en La Mancha las extensiones de viñedo nos abruman y así podríamos extendernos... En septiembre las bodegas son lugares de trabajo, pero eso es lo que las hace seguramente más interesantes para su visita.

Una segunda razón para hacer enoturismo la encontramos en dormir en hoteles que se encuentran en bodega. Esta es sin duda una experiencia que nos introduce de lleno en el mundo de la viticultura. No sólo visitamos una bodega durante una hora o un par de horas, al alojarnos en una nos encontramos rodeados del mundo del vino: ya sea por sus viñedos, calados antiguos en el mismo edificio, decoración que tiene que ver con las labores del campo o de la vinificación. Y algo muy importante: los olores.... el enoturismo nos aporta sensaciones para todos los sentidos., y en Septiembre esto resulta más evidente con la recogida del fruto.

Una tercera razón la encontramos en hacer catas de vino y cursos de vino allí donde éste se produce. En la mayoría de visitas a bodegas se organizan catas como parte de las mismas visitas. Se puede en algunos casos hacer catas algo más extensas, pidiendo las opciones que contienen más vinos. Se trata de catar, no de beber, así que debemos pensar en tirar el vino si conducimos. Se organizan también en algunas ocasiones cursos más extensos, donde realmente se puede llegar a adquirir un conocimiento interesante de la producción y entender el porqué de algunas cosas específicas de esos vinos concretos. Se trata de una opción especialmente interesante si se va en grupos. Es una actividad que acompaña también muy bien una despedida de soltero/a.

Comprar vino es nuestra cuarta razón. Es una pena que muchas bodegas no tengan ofertas especiales y rompedoras para quienes visitan. No lo hace normalmente para no enfadar a la distribución, pero es algo bastante injusto para quien se desplaza y hace el esfuerzo de tener interés por una bodega concreta. Hay bodegas que se dan cuenta de esta realidad y sí disponen de ofertas y paquetes de interés. En cualquier caso, siempre resulta agradable comprar vino en bodega... pero eso sí, no se deje llevar por la euforia de momento: casi todos los vinos saben mejor en la propia bodega, no lo olvide (tiene que ver con el olor de la bodega misma y el que su olfato se encuentre algo colapsado por el olor del entorno).

La quinta razón: andar y disfrutar del paisaje. Hay muchos lugares que resultan muy recomendables para su visita, y sin duda un viñedo durante la vendimia lo es, y mucho. Andar entre viñedos es una actividad muy placentera para los sentidos. Normalmente los viñedos no se encuentran en lugares de difícil acceso, por lo que las caminatas tienen un nivel de dificultad bajo… Y después de andar, una buena comida con los productos locales. A vuestra salud.

 

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