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Vinos de Madrid – historia y presente

 

Madrid, como capital del reino durante siglos, ha sido siempre una ciudad muy vinculada al vino. Es cierto, sin embargo, que al igual que ocurría en la mayoría de cortes de Europa, el vino estaba más presente en las mesas que en los campos. Reyes, caballeros, hidalgos y todo el comercio que aglutina la ciudad tiene su respuesta en consumo de vino. Podemos bien imaginar una ciudad de Madrid repleta de tabernas, bares y mesones en los que el vino, normalmente de calidad dudosa, se sirve de modo animoso y sin interrupciones.

Cualquiera de los libros de Arturo Pérez Reberte en los que el autor recrea las calles y la vida en el Madrid ilustrado del Siglo XVIII nos permite acercarnos a la realidad de una ciudad consumidora de vino… enormes cantidades de vino.

El vino que se bebía en Madrid no procedía en esos tiempos lejanos de Rioja ni Ribera del Duero. Tampoco de sus propias tierras, sino de la Mancha y, de forma particular, de Valdepeñas. Para entender esto tenemos que recordar que, hasta la formación del moderno Estado de los Autonomías, Madrid era parte de la región de Castilla la Mancha. En cualquier caso, Madrid comenzó poco a poco a consumir más vinos de Rioja, Ribera del Duero y Rueda y el consumo de vinos procedentes de Valdepeñas perdió importancia en el conjunto total.

Pero el viñedo y el vino ha estado presente en la región y bodegas de Madrid desde tiempos muy lejanos. Sin embargo, la región de Madrid no se convierte en una región certificada para la producción de vino hasta el año 1990

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La región (según datos del consejo regulador de la denominación de origen)  cuenta con unas 8.500 hectáreas de viñedo (unas 7 veces menos que Rioja) y hay 3 regiones productoras dentro de la misma. Se trata de las sub-denominaciones de Arganda, NavalcarneroSan Martín de ValdeiglesiasEl Molar.

Lo más interesante de estas sub-zonas es que cada una de ellas ofrece un paisaje diferencial, diferente altitud y un clima diferente. Las variedades de uva cultivadas no son las mismas y se puede hablar, sin duda, de zonas con personalidad marcada y diferencial.

Empezamos por la sub-zona más pequeña, la del Molar, que cuenta tan solo con una bodega certificada con denominación de origen y 600 hectáreas de viñedo.  Esta es la sub-zona más reciente, si bien el vino ha estado presente desde hace siglos en la zona. Las famosas cuevas del Molar, lugar de “peregrinación” para muchos madrileños que visitan sus restaurantes cada fin de semana son buena prueba de ello.  Las más antiguas de estas cuevas datan del Siglo IX, y en la zona de San Agustín de Guadalix hay constancia de la existencia de viñedo ya en el Siglo XIII.

Esta zona ubicada al noroeste de Madrid aglutina municipios muy conocidos para los madrileños como Patones de Arriba, San Agustín de Guadalix o el mismo el Molar.  En esta subzona se cultivan la garnacha tinta y la malvar blanca. Los suelos son ricos en pizarra.

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La segunda sub-zona que tratamos es la de San Martín de Valdeiglesias. Se trata de la segunda zona más pequeña con apenas 1.3000 hectáreas de viñedo y unas 18 bodegas acogidas a la denominación de origen.  Ubicada al noroeste de Madrid, es una zona alta, con preciosas zonas naturales protegidas como Cadalso de los Vidrios y con un buen número de lugares de interés arquitectónico. No muy lejos de la zona se encuentran los famosos y únicos toros de Guisando, una de los restos de esculturas celtibera más importante de España y que datan, ni más ni menos, del Siglo 2 antes de Cristo.

Las variedades de uva en esta subzona son la garnacha tinta y la albillo real blanca. Alguna de las bodegas de esta zona, apoyadas por buenos planes de marketing y su indudable calidad, han alcanzado importantes avances en su  notoriedad.

Continuamos con la tercera de las sub-zonas, que es la segunda en importancia en extensión de viñedo: Navalcarnero. 1.700 hectareas, 17 municipios (siendo Navalcarnero la cabeza de la comarca)  y con tan solo 5 bodegas adscritas a la denominación de origen. La garnacha tinta y la malvar son las uvas de referencia en esta subzona, que cuenta entre sus pueblos más destacados a el Álamo, Navalcarnero y Griñón.  Las cuevas del municipio de Navalcarnero son testigos de la presencia del vino en esta zona desde hace Siglos. Los vinos aquí se pueden comprar todavía en granel en las mismas bodegas. Hace décadas que muchos madrileños se acercaban a estos pueblos con sus envases para comprar varios litros de los sabrosos vinos de esta comarca.

Terminamos con la subzona más grande las 4 de la región de vinos de Madrid: Arganda. Esta subzona debe su nombre a la localidad de Arganda del rey, la más grande las localidades de la zona y con ubicada al sur de Madrid. Su cercanía a Madrid convierte a Arganda en una ciudad dormitorio y que parece haber olvidado su pasado agrícola.  Si descendemos unos kilómetros al sur comenzamos a descubrir una realidad muy lejana a la de la urbe madrileña. Nos adentramos en la región de las Vegas, regada por los ríos Tajuña y el Henares. Las vegas es una región muy fértil y que ha tenido siempre a la vid entre sus cultivos principales.

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Localidades como Belmonte de Tajo o Colmenar de Oreja conservan vestigios de cuevas donde se conservaba el vino. Esto ocurre también en Chinchón, localidad muy turística y que es famosa, además de por su preciosa plaza porticada y de casas blancas, por la producción de ajo de gran calidad y por el anís de Chinchón.  En esta sub-zona encontramos también a Aranjuez. Aranjuez presenta uno de los conjuntos monumentales y paisajísticos más importantes del centro de España y es por este motivo Patrimonio de la Unesco. Su Palacio, residencia de primavera y verano de la realeza española, se encuentra inmerso en un enorme parque en el que se desarrolló, además de un gran trabajo de construcción de fuentes y estanques, una importante labor de agricultura científica en invernaderos, viveros y huertos. Parte de este esfuerzo está todavía hoy visible en una imponente bodega real, un espacio monumental que se construyó para el envejecimiento de los vinos que daban servicio al palacio.

 En años recientes los vinos de Madrid han tenido un importante desarrollo y algunas marcas se han convertidos en referencias de calidad. Queda todavía mucho camino por recorrer, pero las bases están puestas para un futuro prometedor.

Esperamos que os haya parecido interesante artículo. os recomendamos más lecturas sobre Madrid, sus atracciones e información general. En el siguiente enlace podéis encontrar (aunque en inglés) la guía más completa de cosas para ver y hacer en Madrid.  Otra fuente de información es el uso de la página oficial de turismo de Madrid. Hay mucha información, aunque está un poco desordenada para nuestro gusto. 

 

 

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