Cursos de cata de vino. Ofertas y regalos
En nuestra sección de regalos podrás encontrar diferentes opciones de pack con fecha abierta para regalar cursos de cata y otras experiencias vinculadas al vino y la gastronomía. Aquí encontrarás además una selección de cursos de cata en Madrid, Barcelona, Rioja…. para que disfrutes aprendiendo de vino. Cursos de cata divertidos y a buen precio: amenos y con vinos de calidad.
Un curso ameno para iniciarte en el mundo del vino sin salir de Madrid que incluye la cata de 5 vinos y degustación de tapas. Aprenderás interesantes nociones sobre enología y denominaciones de origen con explicaciones amenas y entretenidas.
Leer más- Madrid
- 1,5 horas
- viernes o sábados. diferentes horarios disponibles
Disfruta de una experiencia especial cerca de Barcelona: un curso de cata en Penedés. Completo curso con recorrido por el viñedo, la bodega, parte teórica, documentación y cata de deliciosos vinos. Precio muy interesante
Leer más- Guardiola de Font-Rubí
- 3 horas
- Sábado y domingo
Un curso entretenido y muy informativo para aprender de vinos y degustarlos mejor. En una enoteca de diseño en el centro de Barcelona, aprende de vinos de calidad
Leer más- Barcelona
- 1,5 horas
- viernes o sábados. diferentes horarios disponibles
¿Por qué un curso de cata de vinos?
Son muchas las razones para hacer, disfrutar y regalar un curso de cata de vino. Aquí te mostramos nuestros 5 principales motivos para realizar uno.
- Apreciamos mejor el vino que bebemos
Un curso de cata nos enseña a saborear el vino, no solo a beberlo. Dejas de ver el vino como «una copa más» y empiezas a descubrir todos esos sabores y aromas que estaban ahí, pero que pasaban desapercibidos. ¡Cada trago se vuelve una experiencia! - Desarrollamos nuestras habilidades olfativas y gustativas
Vivimos en ciudades donde el aroma a café recién hecho compite con el humo del tráfico, ¿verdad? Un curso de cata nos ayuda a recuperar esa conexión con nuestros sentidos, especialmente el olfato y el gusto, que muchas veces están dormidos por el ritmo urbano. Es como afinar una antena que ya teníamos, pero habíamos dejado de usar. - Es una actividad social
El vino se disfruta mejor en compañía, y en una cata siempre hay espacio para la charla, el intercambio de opiniones y, por qué no, hasta para hacer nuevos amigos. No es solo probar vinos, sino compartir experiencias y aprender unos de otros en un ambiente relajado. - Describir vinos es una actividad divertida
Hay algo muy simpático en tratar de poner en palabras lo que percibes al catar un vino. A veces parece que estamos inventando idiomas o hablando en metáforas raras, pero ahí está la gracia: salir de nuestra zona de confort y atrevernos a expresar lo que sentimos. Y siempre surgen risas cuando alguien dice que un vino le recuerda al «bosque después de la lluvia». - Ayuda a consumir de forma responsable
En una cata se trata de degustar, no de beber como si no hubiera mañana. Te obliga a tomar cada sorbo con calma, a analizar lo que sientes, y al final eso te ayuda a beber menos, pero disfrutar más. Así, terminas entendiendo mejor el concepto de «consumo responsable», ¡y tu cuerpo te lo agradece!