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Maridaje de vino: comida y vino

Prácticamente la totalidad de veces que consumimos vino lo hacemos con comida y platos típicos: hablamos entonces de MARIDAJE DE VINO. Esto nos aporta dos ideas claras: la primera que vino y comida van bien juntos, la segunda que hay millones y millones de combinaciones posibles entre las que elegir. Como es lógico, alguna de estas combinaciones serán magníficas, otras no tanto, y muchas otras, igualmente, no serán adecuadas.

Reglas básicas de maridaje a tener en cuenta

Por fortuna para el consumidor, la combinación de vino y comida no es cuestión arbitraria, sino que hay unas reglas de maridaje de vino y comida. Pero por desgracia para el consumidor, realizar la combinación adecuada no siempre es fácil.

Una comida, al degustarla, nos aporta unos sabores que la definen y a partir de los cuales somos capaces de describirla: es salada, dulce, amarga o agria en distintos grados.

Combinaciones: acidez, azucares, alcohol, taninos

A un vino le pasa igual, y su sabor es función de su combinación de ácido, alcohol, taninos y azúcares. Presentamos, a modo de sencillas reglas de maridaje, algunas claves sobre los efectos que tiene sobre la comida vinos con alguno de los anteriores rasgos marcados:

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Un vino ácido (blancos, rosados y algunos tintos) puede compensar una comida grasa. También pueden hacer que la comida parezca más salada, y el vino parecerá menos ácidos si se beben con comidas dulces.

Un vino tinto con mucho grado alcohólico puede hacer que una comida ligera no sepa a nada, por eso debe acompañarse de comidas más fuertes como carnes, cocidos, etc.

Un vino dulce va bien con comidas dulces, reforzando ambos los sabores. También puede ir bien con comidas ligeramente saladas.

Un vino tánico (tinto, con sabor fuerte y seco en boca) va bien con comidas muy proteicas y grasas.


Resultados de posibles maridajes

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Cuando combinamos estos dos elementos, comida y vino, el resultado tiene sus propias características. Así, durante el maridaje pueden suceder diferentes resultados:

La comida puede exagerar un rasgo del vino: un caso típico es tomar frutos secos como nueces con un vino tinto muy tánico. El vino resultaría excesivamente astringente y nos daría la sensación que nos seca la lengua.

La comida puede también reducir una característica del vino: Un buen ejemplo nos lo muestran como las proteínas de una carne neutralizan los taninos de un vino tinto. Esto explica que los vinos tintos vayan bien con la carne.

El caso contrario ocurriría cuando un vino es excesivamente potente y anula las cualidades de la comida. ¿Ejemplos? pruebe un lenguado con un vino tinto potente, o un postre muy dulce con un vino blanco muy ácido.

El vino puede aportar sabores que ensalzan un rasgo de la comida. Si por ejemplo tomamos una carne con una salsa que contiene frutos rojos y elegimos un vino tinto frutal que presenta en su sabor notas de estos frutos el resultado será muy bueno.

Hay vinos y comidas que no pueden ir juntos ya que en su mezcla añaden un nuevo sabor desagradable. Si tomamos un filete de pollo a la plancha sin nada más y bebemos un vino tinto potente, tal vez obtengamos un sabor que nos puede recordar a un metal.

Consejos de Maridaje

El consejo más importante si se quiere elegir un vino para una comida es pensar en los ingredientes de la comida y en el sabor que tendrá. ¿Será ligera, con muchas proteínas, acompañada de una salsa que tenga algún sabor especial, etc.? Esto le permitirá tener una idea más clara a cerca de qué tipo de vino le puede ir bien. La palabra Maridaje puede asustar en ocasiones, pero esperamos que con estos sencillos consejos resulte más sencilla su aplicación. El maridaje de vino no tiene por qué ser algo complicado.

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Recordar el sabor y el gusto de los vinos que vamos probando nos ayudará a saber con qué maridarlos en el futuro. También recomendamos leer las contraetiquetas de las botellas de vino, en los que suelen aparecer los mejores maridajes para ese vino. Al hacer enoturismo siempre es recomendable revisar con anterioridad cuáles son las comidas típicas de esa zona que visitamos y pedirlas una vez allí. Si hacemos turismo en la Rioja, por ejemplo, vale la pena pedir unas patatas a la riojana y unas chuletas al sarmiento, ambos platos tradicionales de la zona de La Rioja. En nuestra página podrá encontrar hoteles y restaurantes donde la oferta combina de forma natural platos típicos locales y vino. Por ejemplo, buenos hoteles en Rioja, o la sección de hoteles en Valladolid, o si buscas sólo restaurantes ver las opciones dentro de nuestras rutas: como por ejemplo para restaurantes recomendados en la misma Rioja (Logroño, Haro, etc.) . En las distintas rutas, o en nuestra sección de hoteles y escapadas encontrarás muchas opciones que hemos seleccionado por su variedad y calidad.

Esperemos que os haya resultado útil esta información para maridar mejor platos y vinos

Ideas de maridaje = turismodevino.com

Maridar el vino no debe verse como algo complicado. Se requiere pensar un poco en los sabores de la comida y en si un vino es excesivamente potente en primer lugar... Eso es un principio. A partir de esas decisiones y con tiempo y pruebas podréis avanzar sin problemas.

Vino en moderación y buena compañía

El vino siempre se mejor si se consume con moderación y en buena compañía... Es nuestro mejor consejo.